Discurso Sr. José Álvaro Jenkins, Presidente de UCCAEP.

Congreso UCCAEP 2022: Recuperando el Norte

Muy buenas noches:

Señor Rodrigo Chaves Robles, Presidente Electo de la República.

Sra. Natalia Díaz Quintana, Ministra designada de la Presidencia.

Sr. Stefan Bruner, Primer Vicepresidente electo.

Señoras y Señores jefes de fracción para el período 2022-2023.

Señoras y Señores diputados actuales y electos presentes.

Señora y Señores Vicepresidentes de UCCAEP.

Señoras y Señores miembros del Consejo Directivo de UCCAEP.

Señores Expresidentes de UCCAEP.

Señoras y Señores presidentes de cámaras afiliadas.

Amigas y amigos empresarios

Amigas y amigos de la prensa.

Invitados y personas que nos siguen a través de nuestra trasmisión por internet.

Señoras y señores,

Nos honra la presencia de todos ustedes el día de hoy en la celebración del Día Nacional de la Empresa Privada, donde por coincidencia este año celebramos el 49 aniversario de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado y también estamos a pocos días para que don Rodrigo Chaves asuma como el futuro presidente número 49 de nuestro país.

En 1973, cuando se pusieron los cimientos de esta representación empresarial, teníamos una Costa Rica muy distinta a la actual, con grandes y diversos retos que hemos sabido enfrentar con el pasar de las décadas, gracias a esa capacidad del ser costarricense por dialogar y por ver en el otro, a un igual para construir la patria que queremos heredar a las futuras generaciones.

Señor Presidente electo, en ocasión de su elección como máximo jerarca de la República, deseo reiterarle en nombre de UCCAEP, que nuestras metas y nuestros objetivos como sector empresarial son los mismos que los suyos; queremos una Costa Rica próspera, inclusiva, solidaria y de oportunidades, en donde nuestras ciudadanas y ciudadanos puedan emprender con facilidad, puedan conseguir un trabajo decente, puedan desarrollar sus capacidades y encuentren un Estado que responda de manera eficiente a resolver sus necesidades y que se convierta en un facilitador.

Hemos puesto como nombre de este Congreso, RECUPERANDO EL NORTE, haciendo un llamado urgente a encaminar a Costa Rica nuevamente por la senda del desarrollo económico y social, para el bienestar de todas y todos los costarricenses; después de 8 años en los que el país ha tenido poca respuesta de quienes nos han gobernado.

Pero para alcanzar esa meta de recuperar la senda correcta, debemos reconocer que hemos olvidado en alguna parte del camino, que las soluciones las tenemos que buscar entre todos y sobre todo escuchando a los más necesitados y a quienes generan empleo.

Debemos devolverle la confianza al sector productivo para que invierta en el país, así como la esperanza al pueblo costarricense escuchándolos realmente; que ha sido una de las características que nos diferenciaban de nuestros países vecinos.

Hemos olvidado que debemos dialogar entre todas y todos para escucharnos y llegar a acuerdos para resolver los problemas que agobian a la gran mayoría de costarricenses y no los de unos pocos, y por ello debemos construir los puentes de la confianza, pues eso lamentablemente también se ha ido perdiendo.

UCCAEP, como representante del sector empresarial formal que represento es socialmente responsable, abierto al cambio y al diálogo, propositivo y que busca, cada vez en mayor proporción hacer más sostenibles a las empresas del país y llevar desarrollo a todos los rincones de nuestra querida Costa Rica.

Nuestro compromiso es reforzar las medidas para promover buenas prácticas en todos los ámbitos como parte de nuestro objetivo de preservar y defender los principios y derechos fundamentales en el trabajo, al mismo tiempo que prestamos particular atención a los principales problemas que afectan a nuestro país, tales como: la evasión fiscal, el contrabando, el narcotráfico y la corrupción, que todos los días va carcomiendo poco a poco las bases de nuestra democracia.

Como empresarios estamos llamados, a impactar de manera positiva a nuestra sociedad, cerrando brechas, generando oportunidades, fortaleciendo nuestra democracia y no dejando a nadie atrás.

Debemos reconocer que en Costa Rica el pensamiento estratégico de largo plazo pasó a un segundo plano y por ello requerimos hacer un alto en el camino y sentarnos todos a construir las ideas, proyectos y planteamientos pensando en la Costa Rica que queremos tener en los próximos 40 años. Construir los proyectos que sean capaces de trascender gobiernos, es una tarea! que como país no podemos seguir teniendo como un pendiente.

Uno de esos temas de planificación de largo plazo que es fundamental para el desarrollo de nuestro país es la educación, a la cual siempre se apostó como motor de desarrollo.

Hace más de 150 años declaramos gratuita y obligatoria la instrucción primaria, hace casi 140 años empezamos con una agresiva ampliación de la educación secundaria, la educación preescolar y general básica, y a pesar que somos un país pequeño, nos comprometimos a invertir el 8% de nuestro Producto Interno Bruto en educación.

Hemos sido exitosos en garantizar el acceso a la educación, pero no hemos sido capaces de traducirlo en CALIDAD EDUCATIVA.

Los resultados de las pruebas PISA son una muestra de ello, ya que Costa Rica, junto a los demás países de la región ocupa los últimos lugares entre los países de la OCDE en el ranking de estas pruebas.

A pesar de todos los avances que en el pasado logramos en el plano educativo, hemos dejado de innovar, y hemos visto cómo el aparato educativo estatal se ha convertido en un sistema lento que no responde con la velocidad requerida a las exigencias de la nueva economía y es por eso que hoy muchos costarricenses, particularmente mujeres, están sin trabajo, porque no se les han dado las herramientas suficientes para tener las capacidades adecuadas para insertarse con éxito en el mercado laboral actual.

La pandemia dejó en evidencia esta realidad, el Estado de la Educación lo llamó el apagón educativo, que significó la desconexión de muchos de nuestros niños, niñas y jóvenes y cuyos efectos lamentablemente aún desconocemos.

El Estado cuenta con los recursos que deberían garantizar que no volvamos a pasar por esta triste realidad y por ello es urgente tomar acciones para que la política pública funcione en beneficio de la población que está quedando excluida del acceso a la educación.

Don Rodrigo, por favor transmítale a la señora Ministra de Educación Pública designada que cuente con nosotros, que somos un sector propositivo y como ejemplo de ello deseo indicarle que impulsamos una ley de educación dual, que es la primera en la región centroamericana.

Aportamos en la construcción del Marco Nacional de Cualificaciones, así como en la elaboración del Sistema Nacional de Educación y Formación Técnica y desde el Instituto Nacional de Aprendizaje, buscamos esa transformación de la educación técnica para apuntalar al talento humano costarricense. Recientemente, UCCAEP llevó a cabo un proyecto piloto en el cantón de Santa Cruz de Guanacaste, donde logramos articular a las instituciones del Estado, a la Municipalidad y a las empresas privadas, con el fin de garantizar el acceso a internet de última milla para nuestros jóvenes, así como que la Municipalidad de Santa Cruz tomara un acuerdo por unanimidad de crear una ventanilla única para todos los trámites relacionados con conectividad y en un plazo no mayor de 15 días, aprobar estos trámites con solo una declaración jurada. Es importante indicar que antes, estos trámites tardaban alrededor de 14 meses, por lo que con esta iniciativa logramos comprobar que mediante el diálogo intersectorial podemos lograr grandes cosas.

La Reforma del Estado es otro de los retos que visualizamos como sector. El economista Ernest Stern planteaba que: abro comillas, Posponer los ajustes agrava el dolor; cuanto más se retrasa el ajuste, más difícil se vuelve políticamente, cierro comillas.

Por eso, no debemos atrasar más las decisiones necesarias para mejorar la eficiencia y eficacia del gobierno y ser capaces de innovar en gestión para seguir creando valor público y desarrollar las instituciones gubernamentales para el continuo mejoramiento de las conquistas del Estado de Derecho.

Requerimos hacer las cosas de manera distinta. Si asumimos un compromiso, es para cumplirlo y esto debe ser la norma en todos los estratos políticos, sociales y productivos.

La innovación en la función pública, es sinónimo de mejora continua. Si no innovamos, las posibilidades de supervivencia de las empresas son cada vez más bajas. Por ejemplo, la vida promedio de las empresas del Fortune 500 era de 33 años en 1964, en el 2020 es de 23 años y para el 2027 se estima que será de tan solo 12 años; esto lo que significa para estas empresas es que deben estar en un constante esfuerzo de innovación para mantenerse vigentes; este pensamiento es el que debe permear en la función pública para generar mayores condiciones para el desarrollo, fortalecimiento y sostenibilidad del régimen definitivo.

No podemos ni debemos seguir postergando la llegada de grandes acuerdos nacionales, y mucho menos podemos seguir retrasando la implementación de una Reforma del Estado que venga a modificar muchas de las situaciones que hoy en día no avanzan.

Por ejemplo, la Caja Costarricense del Seguro Social, a cuyos funcionarios distinguimos el día de hoy entre unos de los más destacados del sector público, es una entidad que requiere de reformas urgentes para hacerla sostenible en el largo plazo, pues es una institución que nos hace sentir orgullosos a los costarricenses y sobre la que descansa nada más y nada menos que nuestra paz social.

No es posible que hoy, las listas de espera para una cirugía promedien los 544 días, en algunos casos como las cirugías de ortopedia tienen una espera de 791 días y 655 días en neurocirugía y en algunos centros de salud como el CENARE, el promedio de espera para una cirugía ronda los 911 días. Sin embargo, pese a este complejo panorama vemos como una luz de esperanza la designación en la presidencia ejecutiva de la Caja del Señor Álvaro Ramos y ponemos a la orden a nuestros representantes en la Junta Directiva para llevar a cabo las reformas necesarias que garanticen que tengamos una institución sana y robusta y que responda en tiempo a las demandas de los asegurados y de la ciudadanía en general con apoyo del sector productivo.

El cierre y fusión de instituciones públicas es una solicitud constante del sector productivo, ya que hoy existen más de 300 dependencias estatales que inflan cada día más el gasto público, algunas con una indiscutible duplicidad de funciones.

La OCDE en el estudio económico 2020 de Costa Rica, en su página 33, indica «la remuneración de los funcionarios del Gobierno representa más de la mitad de los ingresos totales, la mayor proporción entre los países de la OCDE y más del doble del promedio de la OCDE«.

Lo anteriormente dicho evidencia la urgente necesidad de revisar el aparato estatal. Como bien manifestó usted en su campaña, ha llegado la hora de comerse la bronca. No será, por supuesto, a través de la imposición, sino del diálogo nacional y de los grandes acuerdos que se logren, tal y como mencioné anteriormente.

En cuanto al tema de la seguridad jurídica, esta debe ser garantizada por el Estado, en aras de generar un óptimo desarrollo socioeconómico. Cuando este se torna incapaz de garantizar una seguridad mínima para las operaciones productivas privadas, los riesgos inherentes a la inversión aumentan y desestimula la actividad productiva.

El sector empresarial considera que es relevante que su Administración aborde positivamente el tema de la seguridad jurídica y que pase a ser una prioridad tanto para los poderes de la República como para el régimen municipal. Es necesario facilitar el desarrollo de los sectores productivos y es por eso que instamos al Poder Ejecutivo para que cuente con una política pública dirigida a aumentar la inversión, a fin de mejorar la capacidad para generar más y mejores empleos.

Don Rodrigo, la generación de oportunidades de empleo y de emprendimiento para los costarricenses es quizás, lo más urgente de atender.

El expresidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, dijo   “Creo que el mejor programa social es un Empleo”, en lo cual como presidente del sector empresarial costarricenses, coincido plenamente. Desde hace varias décadas, Costa Rica no cuenta con una política de empleo que según el modelo de desarrollo, defina de forma clara los lineamientos que deben tomarse en cuenta para atender el tema de la generación de oportunidades laborales para toda la población. Lo anterior, entendiendo que debe ser integral y contener todos los elementos que aseguren un verdadero crecimiento económico sostenido, necesario para asegurar el desarrollo.

Como empresarias y empresarios formales con una conducta empresarial responsable, lamentamos profundamente que hoy el 23% de las familias costarricenses vivan en pobreza, y un 6,3% en pobreza extrema. Es inaceptable que un 45,8% de la población ocupada esté en la informalidad, sector en el que no se respetan sus derechos ni las garantías sociales. Al igual que para toda la población, nuestra principal inquietud es que hay un 13,7% de costarricenses que no pueden conseguir un empleo, esto significa 172 mil mujeres y 150 mil hombres, que no pueden llevar sustento a sus hogares.

El desempleo, la pobreza y la desigualdad, como bien lo sabemos, son flagelos que minan la paz social del país, que contribuyen con el aumento de la violencia y de la inseguridad, que abonan a la deserción de nuestros jóvenes del sistema educativo y que crean círculos de miseria en nuestras comunidades y en nuestras familias.

Costa Rica no puede esperar más y debemos atacar de frente y de forma urgente los problemas mencionados y procurar que se ejecuten las reformas que necesitan las instituciones responsables de atender el deterioro de los indicadores que hemos identificado como los más preocupantes.

La democracia costarricense lo eligió como Presidente, apostando por un cambio y puso en sus manos la conducción de este país por los próximos 4 años y estamos seguros que usted tiene, el conocimiento, la capacidad, la determinación y el equipo para lograr los cambios que necesita Costa Rica, para recuperar el norte, para no dejar a nadie atrás y heredar a las nuevas generaciones, una patria que siga siendo un faro de esperanza.

Nuestra consigna debe ser el mejorar todos los días la calidad de vida de los y las costarricenses y por ello quedamos a su disposición para poder profundizar en una agenda de trabajo conjunto, que sin duda ayudará a todo el país.

Muchas gracias.